jueves 26 de enero de 2012

COMISIONES OBRERAS y UGT pactan bajar el salario real de los trabajadores y aumentar la "flexibilidad" en las empresas.

"El catt con la FUERZA DE LA RAZÓN"


LA DIRIGENCIA DE LOS SINDICATOS DE LA CONCERTACIÓN SE ENTREGA A LA PATRONAL


  CANARIAS SEMANAL

Todo hacía pensar que las negociaciones entre los dos sindicatos mayoritarios y la patronal española iban a concluir sin pacto, dando paso a la imposición de la nueva reforma laboral por parte del Ejecutivo de Mariano Rajoy. Este martes 24 de enero, sin embargo, se daba a conocer el contenido del preacuerdo alcanzado por CC.OO. y UGT con los representantes del lobby empresarial. En este principio de acuerdo, aún no definitivo, las dos organizaciones de la concertación asumen, de manera incondicional,  las principales reivindicaciones de la CEOE y Cepyme.


"CONTENCIÓN SALARIAL" Y MÁS "FLEXIBILIDAD" EN LAS EMPRESAS


    Comisiones y UGT han firmado subidas "máximas" de los salarios pactados en convenio del 0,5% para 2012 y del 0,6% para 2013 y 2014, según manifestaron a las agencias de prensa. El acuerdo sobre los salarios contempla que podría activarse una cláusula de actualización al final del ejercicio en determinadas condiciones, “teniendo en cuenta la evolución del IPC e incluso el precio del barril de Brent”.

    En lo relativo a los convenios colectivos,  sindicatos y patronal han acordado que éstos incluyan cláusulas adicionales de actualización de los salarios basadas "en la evolución de los indicadores económicos y asociados a la marcha de la empresa”. Es decir, que los posibles incrementos estarían integrados dentro una parte variable de los sueldos, que la empresa podría conceder en función de  la productividad, los beneficios o las ventas. Otra de las exigencias expresadas de forma recurrente por la patronal. 

    El borrador del preacuerdo incluye también importantes medidas de "flexibilidad" interna para las empresa, distinguiendo entre flexibilidad ordinaria y flexibilidad "extraordinaria temporal". Lo pactado en este terreno permitirá a los empresarios "alterar las regulaciones que afectan al tiempo de trabajo",  de acuerdo a sus propias necesidades temporales. Aunque - según se especifica en el borrador del texto - deberán hacerlo "con fundamento de causa y controles judiciales". 

UNA REDUCCIÓN DEL SALARIO REAL

    Con la firma de este preacuerdo con subidas máximas de los salarios del 05% y 06%, que podrían ser inferiores y llegar al 0%,  Comisiones Obreras y UGT plasman finalmente la proposición que ya habían realizado a las organizaciones patronales, de permitir una reducción del salario real de los trabajadores. A comienzos del presente mes de enero, el secretario general de UGT Cándido Méndez desvelaba  - en declaraciones efectuadas a la Cadena Ser- la propuesta que  tanto él  como su homólogo de CC.OO. Ignacio Fernández Toxo habían trasladado al presidente de la CEOE Joan Rosell y el resto de negociadores del empresariado. Incrementar los salarios por debajo del IPC (Índice de Precios al Consumo) en 2012 y 2013, con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo. 

    Ambas organizaciones sindicales asumen, de esta manera lo que los ideólogos neoliberales de la UE denominan "devaluación competitiva" de los salarios.  El objetivo final que se persigue con esta devaluación no es, tal y como afirma la propaganda oficial, crear empleo, sino acercar paulatinamente las condiciones de los trabajadores europeos a las de otros países con economías emergentes y niveles muy superiores de explotación laboral. 


EL INNEGABLE "MÉRITO" DE COMISIONES Y UGT 

  
   De acuerdo a su disposición para hacer suyos los intereses de sus interlocutores, la mayor parte del "mérito" por el preacuerdo alcanzado entre sindicatos y patronal debe atribuírsele, sin lugar a dudas, a los primeros. Y no solo por la reducción de los salarios reales, que supondrá un mayor trasvase de las rentas del trabajo hacia las rentas del capital. También el aumento de la"flexibilidad" interna en las empresas fue una medida sugerida por ambos sindicatos a comienzos de este mes, cuando proponían que éstas pudiesen "convertir empleo a tiempo completo en empleo a tiempo parcial".  Tanto Comisiones como UGT admitían entonces, igualmente, que los empresarios se descolgarán  con más facilidad de las condiciones pactadas en los convenios colectivos. Otra de las aspiraciones fundamentales de la CEOE yCepyme.

     Solamente la firme determinación de la patronal de aprovechar la naturaleza claudicante de sus interlocutores para imponer su programa de máximos había impedido hasta el momento la reedición del llamado "pacto social". Ahora, sin embargo, parece acercarse la posibilidad de que la alianza entre los sindicatos subvencionados y el gran empresariado español dé lugar a una nueva pérdida de derechos laborales y una mayor precarización del empleo. Finalmente, la enésima contrarreforma laboral también podría ser pactada.

    El preacuerdo entre CC.OO. y UGT y patronal, en cualquier caso, debe ser aún  ratificado por los órganos de dirección de las respectivas organizaciones.