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domingo, 1 de mayo de 2016
Día Internacional de la Clase Trabajadora.
"El catt con la FUERZA DE LA RAZÓN"
Esta vez en Canarias los sindicatos salen juntos. Este 1º de mayo unitario quiere movilizar a la clase trabajadora (y al conocido como “precariado”) con el lema: “Por el derecho de huelga, contra el paro y la pobreza”. Parece que los sindicatos han entendido mejor el mensaje de los ciudadanos que los partidos políticos de izquierda: al embate que sufre la mayoría de la población no se le puede responder de forma aislada, desde las trincheras de unas siglas o los protagonismos personales, es fundamental la unidad de todas las organizaciones que no comparten las políticas neoliberales que tanto daño han causado a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.
En pleno siglo XXI los sindicatos vuelven a reivindicar el derecho a la huelga. Y tienen 300 razones para hacerlo, porque en estos momentos en los juzgados españoles hay procesos abiertos contra cerca de 300 sindicalistas que participaron en la última huelga general. El derecho a la huelga recogido en el artículo 28.2 de la Constitución española no se ha desarrollado legislativamente. Esta situación ha sido aprovechada por el actual gobierno y por algunos sectores jurídicos para realizar una lectura restrictiva. Se acusa a piquetes informativos de violar el derecho al trabajo de los trabajadores que no querían secundar la huelga general. Resulta paradójico que la misma patronal y el mismo Gobierno que promovieron una reforma laboral que provocó despidos masivos y la precarización del empleo, sean los que acusan penalmente a los sindicalistas de impedir el derecho al trabajo. ¿Acaso alguien duda de que muchos trabajadores que deseaban respaldar la huelga contra la reforma laboral no lo hicieron por temor a que no les renovaran su contrato? ¿No hubo ninguna amenaza a los trabajadores que querían secundar la huelga? ¿No ha llegado a ningún fiscal esas amenazas?
Todos esos procesos contra sindicalistas están contando en muchos casos con el apoyo de la fiscalía. Los dirigentes sindicales creen que el Gobierno está detrás. La respuesta represiva del ejecutivo de Mariano Rajoy quedó demostrada en la legislatura pasada con la aprobación de la conocida como “Ley Mordaza”. Pero España no es una excepción. Esta respuesta represiva contra las personas y organizaciones que luchan por los derechos laborales y sociales se está dando en todos los países que han sufrido la última gran crisis del neoliberalismo, empezando por Estados Unidos. En su libro “El futuro es un país extraño”, Josep Fontana analiza la actual crisis económica y sus consecuencias sociales. Sostiene Fontana que en realidad estamos ante un cambio de modelo que está provocando la privatización de la política, que pretende que los derechos sociales que nos han arrebatado estos últimos años no se puedan recuperar y que plantea una respuesta represiva ante los movimientos sociales como el 15M que intentan frenar el desmantelamiento del Estado de Bienestar. En su libro el historiador catalán hace alusión al artículo “Las asíntotas del poder” escrito por Shimshon Bichler y Jonathan Nitzan, donde sostienen que “el capitalismo no es un modo de producción sino un modo de poder. Los capitalistas se dan cuenta de que no pueden aumentar su posición de privilegio sin una dosis mayor de violencia. Se dan cuenta de que si siguen recortando derechos y ejerciendo la violencia podría provocarse un estallido social. Y se basan en estudios. Todo viene ilustrado por un gráfico que muestra la trayectoria paralela entre 1975 y la actualidad, de la curva que refleja el aumento de los ingresos que han ido a parar al 10% de los más ricos, y de la que muestra el porcentaje de la población trabajadora que está encarcelada o sometida a alguna forma de control judicial”. Aunque el texto se refiere a Estados Unidos la tesis podría aplicarse a España y a los países que han sufrido esta crisis de forma más dura. Por eso creemos que es muy importante que este primero de mayo la gente vuelva a salir a la calle a reivindicar los derechos laborales, y que lo hagan sin miedo.
Es cierto que en los últimos años los sindicatos han perdido afiliados y su imagen en la sociedad se ha deteriorado mucho. Este deterioro está muy bien analizado en el “Informe sobre la Democracia en España, 2015”, publicado por la Fundación Alternativas. El informe dedica un apartado específico a los sindicatos. Entre otros datos se señala que en el año 2013 la afiliación a Comisiones Obreras bajó un 6,7 % y la afiliación a UGT se redujo un 9 %. Pero no estamos solo ante un problema del sindicalismo español, la bajada de la densidad sindical (número de representantes sindicales por número de asalariados) se ha reducido también en toda Europa. Y tiene que ver con la ola neoliberal que comenzó con las políticas de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, que aplicaron estrategias para crear un escenario desregulador. El informe señala que “Un ejemplo claro de esto es la desregulación de la negociación colectiva, dando preferencia en la aplicación a los convenios de empresa y facilitando los incumplimientos, los llamados técnicamente descuelgues, de los pactos sectoriales. En España el paso definitivo en esta dirección se dio en la reforma laboral de 2012”.
En el texto de la Fundación Alternativas se apuntan otras causas: la bajada del número de trabajadores, el descenso del empleo en la industria, las subcontratas que reducen el número de personal en los centros de trabajo, los casos de corrupción (EREs en Andalucía y tarjetas blacks de Bankia) que han afectado a dirigentes sindicales y los pocos logros del diálogo social. También ha sido importante el desmantelamiento de muchas industrias en España: las multinacionales se han trasladado a Asia o Latinoamérica, buscando una reducción drástica de los costes laborales, que se hace en muchísimas ocasiones violando los Derechos Humanos. Las maquilas de la industria textil en Asia o Centroamérica son lugares donde se trabaja muchas veces en condiciones de esclavitud. Se calcula que en todo el mundo hay unos 400 millones de niños que son víctimas del trabajo infantil. La mayoría son asiáticos, pero también hay en África y Latinoamérica. Y el producto de su trabajo se vende en nuestros comercios. El pasado 12 de abril tuve la oportunidad de recibir en el Cabildo al activista pakistaní Ehsan Ullah Khan, que dio una conferencia en la corporación insular en la que contó la terrible (y desconocida) situación de tantos niños víctimas de la explotación laboral en Pakistán y en toda Asia. Ehsan Ullah Khan, fundador del Frente de Liberación del Trabajo Forzado, sufrió la cárcel en su país y tuvo que exiliarse para evitar ser condenado a muerte.
Es conveniente que recordemos todo esto en este primero de mayo. Porque a esos países van a instalarse muchas empresas europeas y norteamericanas después de cerrar sus fábricas en Europa. A pesar de las críticas a los sindicatos que hemos recogido aquí, tenemos claro que estas organizaciones son una herramienta imprescindible en nuestra democracia. Si queremos frenar la privatización de la política, si no queremos resignarnos al desmantelamiento del Estado de Bienestar, si no queremos dar por perdidos los derechos laborales y sociales que han costado más de un siglo de luchas del movimiento obrero a nivel internacional, los sindicatos son una herramienta fundamental en esta lucha. Yo digo que también, por supuesto, los partidos políticos, a los que podríamos hacer, desde luego, muchas críticas. Si queremos combatir lo que el sociólogo alemán Ulrich Beck denominó “estado de excepción económico” que ha llevado a nacionalizar bancos para salvar a los banqueros, y que está poniendo en riesgo nuestro planeta (los peligros del cambio climático están a la vista, aunque la crisis financiera los ha dejado en un segundo plano), si queremos que la crisis no sea una excusa para retroceder en derechos sociales y laborales, este día de la clase trabajadora podemos aprovecharlo para reivindicar más derechos sociales, más derechos laborales, que es lo mismo que decir más democracia.
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"COLECTIVO AUTÓNOMO DE TRABAJADORES DEL TRANSPORTE" (CATT)
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1º de Mayo.,
LABORAL
jueves, 1 de mayo de 2014
Apenas unas 2.300 personas acudieron, en total, a las diferentes manifestaciones convocadas este 1º de Mayo en todo el Archipiélago Canario.
"El catt con la FUERZA DE LA RAZÓN"
EXIGUA ASISTENCIA A LAS MANIFESTACIONES DEL 1º DE MAYO EN CANARIAS (VÍDEO)
CANARIAS SEMANAL
Apenas unas 2.300 personas acudieron, en total, a las diferentes manifestaciones convocadas este 1º de Mayo en todo el Archipiélago Canario, sin que ninguna de ellas lograra reunir más allá de algunos centenares de personas. Una escasísima asistencia que, aunque sin aportar datos que avalen esa interpretación, ha sido achacada por medios defensores de la "concertación social" al hecho de que los llamados sindicatos alternativos decidieran romper con las convocatorias conjuntas realizadas en los últimos años junto aCC.OO. y UGT, en el marco de una "estrategia de unidad sindical"·
En esta ocasión, en efecto, se celebraron manifestaciones independientes tanto en Las Palmas de G.C. como en Santa Cruz de Tenerife. En la capital tinerfeña, la marcha deCC.OO. y UGT, a la que acudieron los secretarios generales de ambos sindicatos en Canarias, Juan Jesús Arteaga y Gustavo Santana, fue secundada tan solo por unas 500 personas. Aproximadamente el mismo número de manifestantes acudió a la convocatoria deCo.Bas, EA-Canarias, Intersinsical Canaria y USO. La CNT, por su parte, celebró una marcha que contó con la presencia de entre 50 y 60 personas.
En Las Palmas de Gran Canaria, la manifestación de UGT y CC.OO. logró convocar solamente a unas 800 personas, mientras que la de Intersindical Canaria, Co.bas-Canarias, FSOC, Convergencia Sindical Canaria, EA-Canarias, USO, Sindicato de Elevación, Colectivo Independiente de Guaguas y SOPC fue secundada por unos 500 manifestantes.
Las manifestaciones de CCOO y UGT en las dos capitales canarias contaron con la presencia de varios representantes socialdemócratas del PSOE. Entre ellos, el candidato a las elecciones europeas Juan Fernando López Aguilar y el diputado nacional Sebastián Franquis, en Las Palmas de Gran Canaria, y la diputada en el Congreso Patricia Hernándezy el senador José Vicente González Bethencourt en Santa Cruz de Tenerife.
ACUSACIONES MUTUAS SOBRE LA "RUPTURA DE LA UNIDAD"
Como se recordará, los sindicatos minoritarios del Archipiélago hacían público hace escasas fechas su decisión de no celebrar este Día Internacional de los Trabajadores junto aComisiones Obreras y UGT, en respuesta a la reciente firma por parte de estas dos organizaciones de un pacto de colaboración con el Gobierno regional y la patronal isleña.
Un acuerdo que, según los sindicatos alternativos, supuso una "ruptura de la unidad de acción", a pesar de que, lejos de constituir un cambio de rumbo en la actuación deComisiones y UGT, constituyó solamente una reedición del Pacto Social por la Economía y el Empleo en Canarias, firmado por primera vez en 2008 y ratificado luego en el año 2012 por los mismos protagonistas y con similar contenido.
Los dirigentes de UGT y CC.OO., sin embargo, no solo defienden abiertamente la"concertación" con los lobbies patronales y el Gobierno autónomo, sino que acusan al resto de sindicatos de ser los culpables de la ruptura. "Lamentamos que haya gente que mire más su ombligo que los problemas de la gente" - manifestaba a este respecto el secretario general de UGT-Canarias, Gustavo Santana, en días pasados, a un digital afín al Partido Socialista.
"Me hubiera gustado mantener la unidad sindical de los dos últimos años en el Primero de Mayo, porque la crisis va para largo y es más lo que nos une que lo que nos separa -apuntó Santana, añadiendo que "es necesario el diálogo social para contrastar ideas y analizar la situación".
En este mismo sentido, el secretario insular de UGT, Víctor García, aseguró que la separación se debe a un "error histórico", ya que -según el burócrata sindical – “se nos acusa de reunirnos con el Gobierno, cuando es una obligación si el ejecutivo nos requiere".
No obstante, el secretario insular de Comisiones Obreras, Antonio Pérez Marrero, manifestó que la "separación sindical es temporal" ya que - dijo – “la situación de los canarios requiere que haya unión entre todas las fuerzas".
Por su parte, los sindicatos alternativos sostienen que, ante "el escenario de auténtica emergencia social" que sufre el Archipiélago, "no existe margen para la reedición de nuevos procesos de concertación o pactos sociales, destinados a otorgar a algunos sindicatos el papel de meros co-gestores de la precarización laboral y del empobrecimiento creciente".
"Es el momento - afirman- de cerrar filas en una posición de ruptura con las estructuras del poder y en defensa de los derechos fundamentales de esa inmensa mayoría que aglutinamos las trabajadoras y trabajadores, las ciudadanas y ciudadanos en el mundo y en Canarias".
Los acontecimientos, en el curso de los próximos meses, permitirán constatar si será éste el camino elegido definitivamente por estas organizaciones, o si, por el contrario, tal y como augura el dirigente de CC.OO. Antonio Pérez, el actual desencuentro podría dar lugar a un nuevo acercamiento a las dos principales centrales amarillas del Estado español.
VÍDEO: (PARA VERLO A TODA PANTALLA PINCHAR EN EL VÍDEO)
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1º de Mayo.
lunes, 28 de abril de 2014
1º DE MAYO SEPARADOS DE CCOO y UGT.
"El catt con la FUERZA DE LA RAZÓN"
SINDICATOS ALTERNATIVOS DE CANARIAS NO CELEBRARÁN EL 1º DE MAYO CON CC.OO Y UGT
CANARIAS SEMANAL
El pasado viernes, 25 de abril, los sindicatos Intersindical Canaria, Co.bas-Canarias, FSOC, Convergencia Sindical Canaria, EA-Canarias, USO, Sindicato de Elevación, Colectivo Independiente de Guaguas y SOPC anunciaban en rueda de prensa la manifestación convocada por las seis organizaciones para el próximo 1 de Mayo en la isla deGran Canaria. Una marcha que partirá de la Plaza Belén María, a las 12 horas, y concluirá en el Intercambiador de Santa Catalina. Simultáneamente, portavoces de Co.Bas, EA-Canarias, ICy USO hacían lo propio en Tenerife, donde la manifestación se iniciará, a la misma hora, en la Plaza Weyler.
Los representantes sindicales resumieron, asimismo, algunas de sus principales reivindicaciones, contenidas en su comunicado conjunto "1º de Mayo: pan, empleo, techo y libertad".
"Reclamamos - dijeron - empleo digno y estable frente al paro y la exclusión social, la constitución de una renta básica para personas sin recursos, el derecho universal a la vivienda, que se acabe con los desahucios, recursos para aplicar la Ley de Dependencia, la defensa a ultranza de los servicios públicos más esenciales como Sanidad o Educación, laderogación de la reforma laboral y de las pensiones y la supresión de la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC)".
"HOY, MÁS QUE NUNCA, TIENE VIGENCIA EN CANARIAS LA LUCHA Y EL RECUERDO DE LOS MÁRTIRES DE CHICAGO"
Los sindicalistas defendieron, igualmente, que la situación de emergencia social de Canarias, la agresión que sufren los trabajadores, las reformas del sistema público de pensiones, la reforma de la Constitución decidida por el PSOE y el PP para que el pago de la llamada Deuda prime sobre los derechos de las personas o el ataque a los servicios públicos esenciales plantean, actualmente, "la necesidad del agrupamiento de la clase trabajadora para resistir a la ofensiva de la patronal y de los gobiernos a su servicio".
"Las políticas aplicadas en Canarias por el Gobierno CC y PSOE -añadieron - han provocado que la jornada laboral en las Islas supere las 8 horas diarias, que los salarios hayan bajado ostensiblemente experimentando un retroceso de diez años; que 371.000 personas estén en situación de desempleo y de ellas casi la mitad no cobre ninguna prestación económica; que se incrementen la pobreza y la exclusión social; que la cobertura de la Ley de Dependencia sea la más baja del Estado; que 70 mil personas aguarden para recibir asistencia sanitaria; que encabecemos las cifras de fracaso escolar en relación a los países del continente europeo; o que diariamente 13 familias (4.331 al año) sean expulsadas de sus casas por no poder abonar el alquiler o la hipoteca".
Por todo ello - apostillaron - "hoy más que nunca en Canarias tiene vigencia la lucha y el recuerdo de los mártires de Chicago".
EXPLICACIÓN SOBRE LA RUPTURA CON CC.OO. Y UGT
Cuestionados por la ruptura de la "estrategia de unidad" con CC.OO. y UGT que habían adoptado en los últimos años, los portavoces de los sindicatos alternativos canarios apuntaron dos hechos como causantes de la misma. "El sabotaje por parte de las dos centrales mencionadas a las marchas por la dignidad del 22M, escenificado con la foto con elGobierno de Rajoy y patronal cuando las cosas están peor que nunca y, en Canarias, el acuerdo firmado con gobierno y empresarios para la firma de la nueva concertación social".
En este sentido, Conchi Moreno, de Co.Bas-Canarias, aseguró que "en la coyuntura actual no tiene sentido que ninguna organización sindical, en referencia a CCOO y UGT, se siente en la mesa del diálogo social con gobiernos y patronales aceptando los despojos que le dan a la clase trabajadora gracias a las políticas neoliberales que vienen aplicando para acabar con los derechos, como la reforma laboral".
Por su parte, Ignacio Rodríguez, de Intersindical Canaria, añadió que las últimas actuaciones de los dos sindicatos mayoritarios "ponen de manifiesto que están priorizando intereses corporativos antes que los intereses de la clase trabajadora".
La argumentación esgrimida, no obstante, obvió el hecho de que el acuerdo suscrito con el Ejecutivo de CC y PSOE y la patronal isleña por CC.OO.-Canarias y la UGT el pasado 19 de marzo constituyó una reedición del Pacto Social por la Economía y el Empleo en Canarias. Un acuerdo de colaboración con los lobbies empresariales y el Ejecutivo autonómico firmado por primera vez en 2008 y ratificado luego en el año 2012 por los mismos protagonistas, que no impidió a los sindicatos alternativos poner en marcha su estrategia de"unidad" con las dos centrales mayoritarias, concretada en la organización conjunta de movilizaciones como las del 1º de mayo o la Huelga General del 29 de marzo del citado año.
La evidencia de que la "concertación social" y los acuerdos con la burguesía canaria no fueron abandonados por Comisiones Obreras y UGT durante los años de "unidad" con los sindicatos amarillos, sin embargo, no ha dado lugar a ninguna autocrítica en el seno de las organizaciones que hoy aluden a dichas prácticas para justificar su ruptura con las mismas. Y ello, a pesar de que, hasta la fecha, no se ha podido constatar que la estrategia hoy abandonada -ignoramos si definitivamente- haya dado como resultado algún beneficio palpable para las clases trabajadoras del Archipiélago.
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1º de Mayo.,
CCOO,
SINDICATOS,
UGT
sábado, 22 de marzo de 2014
LOS AMARILLOS SIGUEN FIRMANDO... ¿¿¿IREMOS CON ELLOS EL PRÓXIMO 1º DE MAYO???
"El catt con la FUERZA DE LA RAZÓN"
SINDICATOS AMARILLOS Y PATRONAL CANARIA ESCENIFICAN PÚBLICAMENTE SU ALIANZA
CANARIAS SEMANAL
Los dirigentes de CC.OO. y UGT en Canarias, Juan Jesús Arteaga y Gustavo Santana,escenificaban el pasado miércoles su alianza con los lobbies patronales del Archipiélago, en un encuentro en el que reclamaron al Gobierno regional que "colabore y dialogue" con ellos para "crear empleo".
En el acto institucional, en el que también estuvieron presentes representantes de laConfederación Canaria de Empresarios (CCE) y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) en Tenerife, la patronal isleña y los dos principales sindicatos amarillos suscribieron un nuevo acuerdo con el que - según dijeron - "renuevan su compromiso de participar y colaborar de forma activa en el impulso de la economía canaria".
GUSTAVO SANTANA HABLA EN NOMBRE DE LA UGT... Y DE LOS EMPRESARIOS
Sin realizar el más mínimo esfuerzo para salvar la apariencia de unas organizaciones que aún se autodenominan "sindicatos de clase", los secretarios generales de UGT y CC.OO en Canarias expresaron abiertamente su apuesta por la unidad con los empresarios isleños.
En ese sentido, Gustavo Santana (UGT) reclamó al Ejecutivo autonómico que "se resitúe y que permita a empresarios y sindicatos participar en las políticas que tienen que ver con el empleo en las islas". Y es que, según Santana, el Gobierno canario "no apuesta por el diálogo social" al no contar con sus representantes.
En contraposición, el burócrata sindical afirmó - erigiéndose en una suerte de portavoz ocasional de la patronal - "que tanto empresarios como sindicalistas están dispuestos a discutir y a llegar a acuerdos en las cuestiones que preocupan, como la situación de desempleo".
JUAN JESÚS ARTEAGA DEFIENDE UN SUPUESTO "INTERÉS GENERAL"
Muy lejos parecen haber quedado, en efecto, los llamamientos al combate contra los ataques de la patronal que los dirigentes de UGT y CC.OO. realizaran en las manifestaciones convocadas por ambas centrales, de manera conjunta con el resto de sindicatos del Archipiélago, en los últimos tiempos. En una encendida defensa de la concertación social con la que, a lo largo de décadas, se ha logrado imponer en el Estado español uno de los mercados laborales más precarios de la UE, el líder de CC.OO.-Canarias, Juan Jesús Arteaga, criticó también el "excesivo protagonismo del interés político" que - en su opinión - se estaría poniendo "por encima del interés general y la voluntad de entendimiento".
"Lo peor que puede suceder en cuestiones donde todos nos estamos jugando los garbanzos de todos -dijo Arteaga - es un enfrentamiento entre administraciones y una falta de consenso".
De esta forma, el dirigente de Comisiones Obreras coincidió con su colega Gustavo Santana en "la necesidad de volver a la senda del acuerdo social y político".
Para ello, el secretario general de CC.OO.-Canarias pidió la promulgación de una ley de"participación institucional que reconozca la legitimidad de las organizaciones empresariales y sindicales". Uno de los puntos incluidos en el acuerdo bipartito firmado por Comisiones,UGT y los lobbies patronales.
Idéntica disposición mostraron los portavoces de CEOE-Tenerife y la CCE. El primero de ellos, aseguró que el documento conjunto firmado por ellos y los dos sindicatos se gestó como consecuencia de su "insatisfacción" por las actuaciones del "Gobierno canario en materia de concertación social".
Por su parte, el secretario general de la Confederación Canaria de Empresarios, José Cristóbal García, añadió "que tanto empresarios como sindicatos van a colaborar en todos los aspectos que permitan consolidar la recuperación de la economía".
¿HABRÁ UN SINDICALISMO ALTERNATIVO EN CANARIAS?
En el acto institucional, en el que también estuvieron presentes representantes de laConfederación Canaria de Empresarios (CCE) y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) en Tenerife, la patronal isleña y los dos principales sindicatos amarillos suscribieron un nuevo acuerdo con el que - según dijeron - "renuevan su compromiso de participar y colaborar de forma activa en el impulso de la economía canaria".
GUSTAVO SANTANA HABLA EN NOMBRE DE LA UGT... Y DE LOS EMPRESARIOS
Sin realizar el más mínimo esfuerzo para salvar la apariencia de unas organizaciones que aún se autodenominan "sindicatos de clase", los secretarios generales de UGT y CC.OO en Canarias expresaron abiertamente su apuesta por la unidad con los empresarios isleños.
En ese sentido, Gustavo Santana (UGT) reclamó al Ejecutivo autonómico que "se resitúe y que permita a empresarios y sindicatos participar en las políticas que tienen que ver con el empleo en las islas". Y es que, según Santana, el Gobierno canario "no apuesta por el diálogo social" al no contar con sus representantes.
En contraposición, el burócrata sindical afirmó - erigiéndose en una suerte de portavoz ocasional de la patronal - "que tanto empresarios como sindicalistas están dispuestos a discutir y a llegar a acuerdos en las cuestiones que preocupan, como la situación de desempleo".
JUAN JESÚS ARTEAGA DEFIENDE UN SUPUESTO "INTERÉS GENERAL"
Muy lejos parecen haber quedado, en efecto, los llamamientos al combate contra los ataques de la patronal que los dirigentes de UGT y CC.OO. realizaran en las manifestaciones convocadas por ambas centrales, de manera conjunta con el resto de sindicatos del Archipiélago, en los últimos tiempos. En una encendida defensa de la concertación social con la que, a lo largo de décadas, se ha logrado imponer en el Estado español uno de los mercados laborales más precarios de la UE, el líder de CC.OO.-Canarias, Juan Jesús Arteaga, criticó también el "excesivo protagonismo del interés político" que - en su opinión - se estaría poniendo "por encima del interés general y la voluntad de entendimiento".
"Lo peor que puede suceder en cuestiones donde todos nos estamos jugando los garbanzos de todos -dijo Arteaga - es un enfrentamiento entre administraciones y una falta de consenso".
De esta forma, el dirigente de Comisiones Obreras coincidió con su colega Gustavo Santana en "la necesidad de volver a la senda del acuerdo social y político".
Para ello, el secretario general de CC.OO.-Canarias pidió la promulgación de una ley de"participación institucional que reconozca la legitimidad de las organizaciones empresariales y sindicales". Uno de los puntos incluidos en el acuerdo bipartito firmado por Comisiones,UGT y los lobbies patronales.
Idéntica disposición mostraron los portavoces de CEOE-Tenerife y la CCE. El primero de ellos, aseguró que el documento conjunto firmado por ellos y los dos sindicatos se gestó como consecuencia de su "insatisfacción" por las actuaciones del "Gobierno canario en materia de concertación social".
Por su parte, el secretario general de la Confederación Canaria de Empresarios, José Cristóbal García, añadió "que tanto empresarios como sindicatos van a colaborar en todos los aspectos que permitan consolidar la recuperación de la economía".
¿HABRÁ UN SINDICALISMO ALTERNATIVO EN CANARIAS?
Lo cierto es, sin embargo, que no estamos ante el primer acuerdo de ésta índole suscrito en los últimos años en las Islas. En el año 2008, los mismos protagonistas, junto al Ejecutivo regional, firmaban el Pacto Social por la Economía y el Empleo en Canarias. Un documento que sindicatos como EA Canarias, COBAS, CGT y CSC, Intersindical Canaria oFSOC rechazaban entonces de plano, denunciando que "vendía a los trabajadores".
En abril de 2012 se producía una reedición de ese pacto, presentado a la opinión pública por los representantes de la patronal, el ejecutivo derechista y los burócratas sindicales como imprescindible para hacer frente a "la situación en la que había quedado la Comunidad Autónoma después de los recortes previstos en los Presupuestos Generales del Estado (PGE)".
En el ínterin, no obstante, se producía también un inexplicable cambio en la relación conComisiones Obreras y la UGT de los llamados sindicatos "alternativos". Paradójicamente, tras el estallido de la crisis capitalista las críticas radicales de estos últimos hacia quienes antes calificaban como "traidores" dieron paso, progresivamente, a una estrategia de "unidad sindical" concretada en la organización conjunta de movilizaciones como las del 1º de mayo o la Huelga General del 29 de marzo de 2012.
Bajo el supuesto de que la gravedad de los ataques perpetrados por el Gobierno del PPexigirían aparcar momentáneamente estas críticas, dicha "estrategia" se ha mantenido, pese a los desencuentros, hasta el momento presente. En este lapso de tiempo, sin embargo, quienes desde la izquierda defienden tal premisa no han podido explicar, fundadamente, qué beneficio podrían obtener las clases trabajadores del Archipiélago de su trabajo conjunto con dos aparatos estatales como CC.OO. y UGT que, de forma reiterada, han demostrado ser fieles vasallos de la burguesía autóctona y foránea.
Con la celebración de un nuevo 1º de Mayo a la puertas, pues, vuelve a plantearse una importante disyuntiva. ¿Celebrarán otra vez las organizaciones alternativas esta jornada con las centrales amarillas, contribuyendo a qué éstas puedan "lavarse la cara" una vez más? ¿O permanecerán en la trinchera que les corresponde, asumiendo tanto su propia capacidad de convocatoria como la necesidad de realizar una profunda autocrítica sobre su práctica y las causas de su limitada influencia actual?
La respuesta a esta incógnita indicará, en gran medida, si es razonable esperar en Canarias,a medio plazo, una respuesta sindical combativa a la altura del imponente reto histórico que nos ha tocado enfrentar.
En abril de 2012 se producía una reedición de ese pacto, presentado a la opinión pública por los representantes de la patronal, el ejecutivo derechista y los burócratas sindicales como imprescindible para hacer frente a "la situación en la que había quedado la Comunidad Autónoma después de los recortes previstos en los Presupuestos Generales del Estado (PGE)".
En el ínterin, no obstante, se producía también un inexplicable cambio en la relación conComisiones Obreras y la UGT de los llamados sindicatos "alternativos". Paradójicamente, tras el estallido de la crisis capitalista las críticas radicales de estos últimos hacia quienes antes calificaban como "traidores" dieron paso, progresivamente, a una estrategia de "unidad sindical" concretada en la organización conjunta de movilizaciones como las del 1º de mayo o la Huelga General del 29 de marzo de 2012.
Bajo el supuesto de que la gravedad de los ataques perpetrados por el Gobierno del PPexigirían aparcar momentáneamente estas críticas, dicha "estrategia" se ha mantenido, pese a los desencuentros, hasta el momento presente. En este lapso de tiempo, sin embargo, quienes desde la izquierda defienden tal premisa no han podido explicar, fundadamente, qué beneficio podrían obtener las clases trabajadores del Archipiélago de su trabajo conjunto con dos aparatos estatales como CC.OO. y UGT que, de forma reiterada, han demostrado ser fieles vasallos de la burguesía autóctona y foránea.
Con la celebración de un nuevo 1º de Mayo a la puertas, pues, vuelve a plantearse una importante disyuntiva. ¿Celebrarán otra vez las organizaciones alternativas esta jornada con las centrales amarillas, contribuyendo a qué éstas puedan "lavarse la cara" una vez más? ¿O permanecerán en la trinchera que les corresponde, asumiendo tanto su propia capacidad de convocatoria como la necesidad de realizar una profunda autocrítica sobre su práctica y las causas de su limitada influencia actual?
La respuesta a esta incógnita indicará, en gran medida, si es razonable esperar en Canarias,a medio plazo, una respuesta sindical combativa a la altura del imponente reto histórico que nos ha tocado enfrentar.
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jueves, 2 de mayo de 2013
¿CC.OO., UGT y el PSOE reclaman unos nuevos Pactos de la Moncloa?
"El catt con la FUERZA DE LA RAZÓN"
TOXO, MÉNDEZ Y RUBALCABA PIDEN A RAJOY UN "GRAN PACTO NACIONAL"
CANARIAS SEMANAL
Los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, han coincidido con el secretario general del Partido Socialista Obrero Español,Alfredo Pérez Rubalcaba, en su "receta" para enfrentar la actual crisis económica. Al término de la manifestación celebrada en Madrid con motivo del 1 de Mayo, los dirigentes de las dos centrales sindicales mayoritarias reclamaron a Mariano Rajoy "un gran pacto nacional, político y social para combatir el desempleo". Aunque durante el recorrido de la marcha fueron numerosas las pancartas contra el presidente del Gobierno, los líderes de Comisiones y UGT insistieron en la necesidad de alcanzar un "gran acuerdo con todos los actores sociales" que incluiría, por tanto, tanto a los partidos políticos, como a los propios sindicatos y las organizaciones de la Patronal.
Un día antes, Alfredo Pérez Rubalcaba había expresado también "la necesidad de alcanzar un gran pacto nacional por el empleo". El líder de los "socialistas" recordó, en este sentido, que "a finales de enero el PSOE presentó un documento que remitió al Gobierno, al resto de partidos, sindicatos y empresarios para alcanzar ese pacto".
Por su parte, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, manifestó, en el acto de clausura ayer de la Asamblea Anual del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), que "tendía la mano a la oposición para lograr un gran pacto en materia económica, con la reforma de las pensiones como próxima oportunidad para el acuerdo, si bien "puso en duda que el PSOE esté dispuesto a compartir el coste político que supone un acuerdo con el Ejecutivo".
La propuesta lanzada por CC.OO., UGT y Pérez Rubalcaba no es original. Coincidiendo con el aumento de la contestación social en algunos sectores de la población, nuevas voces se suman a quienes vienen reclamando una reedición de los Pactos de la Moncloa para tratar de salvar la institucionalidad impuesta desde la llamada "Transición democrática". Como se recordará, la firma de estos pactos, en octubre de 1977, implicó la aceptación de las políticas económicas impuestas por el gobierno derechista de Adolfo Suárez para superar la crisis capitalista de los 70, y el compromiso - no escrito- por parte de Comisiones Obreras de desmovilizar a los trabajadores que por aquellas fechas mantenían en jaque al ejecutivo postfranquista con su lucha callejera.
El intento de reproducir aquel "gran acuerdo" entre gobierno, empresarios y sindicatos, sin embargo, parece chocar hoy con una realidad económica que no permite prever la recuperación necesaria para crear empleo e imponer nuevamente la "paz social". Todo indica, por el contrario, que los tiempos de la "concertación" han llegado a su fin, agravando al tiempo la crisis de unas organizaciones que de representantes de los trabajadores han devenido en aparatos del Estado que está despojando de sus derechos, a través de sus representantes políticos, a la mayoría de la sociedad.
Un día antes, Alfredo Pérez Rubalcaba había expresado también "la necesidad de alcanzar un gran pacto nacional por el empleo". El líder de los "socialistas" recordó, en este sentido, que "a finales de enero el PSOE presentó un documento que remitió al Gobierno, al resto de partidos, sindicatos y empresarios para alcanzar ese pacto".
Por su parte, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, manifestó, en el acto de clausura ayer de la Asamblea Anual del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), que "tendía la mano a la oposición para lograr un gran pacto en materia económica, con la reforma de las pensiones como próxima oportunidad para el acuerdo, si bien "puso en duda que el PSOE esté dispuesto a compartir el coste político que supone un acuerdo con el Ejecutivo".
La propuesta lanzada por CC.OO., UGT y Pérez Rubalcaba no es original. Coincidiendo con el aumento de la contestación social en algunos sectores de la población, nuevas voces se suman a quienes vienen reclamando una reedición de los Pactos de la Moncloa para tratar de salvar la institucionalidad impuesta desde la llamada "Transición democrática". Como se recordará, la firma de estos pactos, en octubre de 1977, implicó la aceptación de las políticas económicas impuestas por el gobierno derechista de Adolfo Suárez para superar la crisis capitalista de los 70, y el compromiso - no escrito- por parte de Comisiones Obreras de desmovilizar a los trabajadores que por aquellas fechas mantenían en jaque al ejecutivo postfranquista con su lucha callejera.
El intento de reproducir aquel "gran acuerdo" entre gobierno, empresarios y sindicatos, sin embargo, parece chocar hoy con una realidad económica que no permite prever la recuperación necesaria para crear empleo e imponer nuevamente la "paz social". Todo indica, por el contrario, que los tiempos de la "concertación" han llegado a su fin, agravando al tiempo la crisis de unas organizaciones que de representantes de los trabajadores han devenido en aparatos del Estado que está despojando de sus derechos, a través de sus representantes políticos, a la mayoría de la sociedad.
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lunes, 30 de abril de 2012
El origen histórico del Día Internacional de los Trabajadores.
"El catt con la FUERZA DE LA RAZÓN"
¿QUÉ COSA CONMEMORAMOS EL 1º DE MAYO?
CANARIAS SEMANAL
La fiesta del 1 Mayo está históricamente unida a una vieja reivindicación de la clase trabajadora: la conquista de la jornada legal de ocho horas de trabajo. Tal vez hoy esa conquista pueda parecer modesta, aunque con los tiempos que corren quizá esté próximo el día en que los trabajadores tengan que luchar duramente de nuevo para reconquistarla. Pero la verdad es que los asalariados europeos y americanos tuvieron que recorrer un penoso camino de lágrimas, sangre y sufrimientos sin cuento para, finalmente, lograr imponersela al estado y a los patrones.
Eduardo de Guzmán, autor de este articulo, fue un conocido periodista y escritor español que falleció hace 21 años. Guzmán, un hombre de ideología anarcosindicalista, tuvo muy pronto claro que su vocación estaba encarrilada hacia el ejercicio de la profesión del periodismo, aunque también se ganara la vida como un escritor de mucho prestigio. Fue redactor-jefe del diario madrileño La Tierra, para el que realizó el famoso reportaje sobre la masacre de Casas Viejas. En 1935 pasó a la redacción de La Libertad hasta comienzos de la guerra y también de Frente Libertario. En 1937 estuvo en la dirección de Castilla Libre. El 1 de abril de 1939 fue apresado en Alicante y pasó al campo de concentración de esa misma ciudad y después a la cárcel de Yeserías. En 1940 lo condenaron a muerte pero fue indultado en 1941, recuperando la libertad en 1948. Eduardo de Guzmán murió en 1991.
La Revolución Francesa, pese a sus numerosas conquistas, mantuvo en pie muchas instituciones del ancien regime, del régimen feudal. La emergente burguesía, -es decir, la nueva clase dominante - lejos de acabar con todos los privilegios de la nobleza los conservó para su propio disfrute. Aunque proclama los "derechos del ciudadano", se guarda muy mucho de hacer lo mismo con los de los trabajadores, cuyas condiciones de vida no varían sustancialmente. Los encendidos cantos a la libertad no suenan para aquellos que sujetos a la ley de hierro del salario, se ven obligados para no perecer. Mientras la burguesía anuncia alborozada el advenimiento de un mundo feliz, los asalariados franceses, alemanes, austríacos, ingleses o americanos carecen de razones para sentirse satisfechos, ya que sus condiciones de trabajo son peores que un siglo atrás Hasta 1848 no consiguen arrancar a los patronos una limitación de los horarios laborales, y aun entonces la duración normal de la jornada de trabajo se fija en doce horas.
Los cuarenta años siguientes agudizan las luchas sociales con avances y retrocesos, victorias y derrotas para el proletariado, especialmente el industrial. La constitución de laAsociación Internacional de Trabajadores y su disolución, la Comuna de París y la represión que la sigue 20 marcan hitos importantes en el camino seguido por los obreros. De vez en cuando, pagándolas siempre al precio de dolorosos sacrificios, consiguen algunas victorias. Mejora la condición de los siervos y los trabajadores logran la libertad precisa para organizar algunos sindicatos.
La esclavitud desaparece oficialmente en Norteamérica en 1865, mientras en España su abolición data de 1873; se fija en algunas naciones la edad mínima para que los niños puedan empezar a trabajar y se prohíbe que las mujeres participen en determinadas actividades peligrosas; la jornada de trabajo disminuye de doce a diez horas y se lucha abiertamente por la de ocho. Cuando en 1889 se constituye la II Internacional, uno de sus primeros acuerdos es declarar el Primero de Mayo día de lucha para su obtención, al mismo tiempo que servirá para conmemorar el sacrificio, entonces muy reciente, de los llamados "mártires de Chicago".
LA LUCHA DEL PROLETARIADO ESTADOUNIDENSE
Las luchas sociales revisten siempre en los Estados Unidos un grado extremado de virulencia. En su dura competencia con el capitalismo europeo, el americano disfruta de dos grandes ventajas: un territorio extenso, poco poblado, con enormes riquezas naturales y una mano de obra abundante, barata, casi regalada. Los estados agrícolas del Sur disponen de varios millones de esclavos; los industriales del Norte, de ingentes masas de inmigrantes Irlandeses, alemanes e italianos que, huyendo del hambre y la persecución en sus respectivos países, buscan al otro lado del Atlántico una soñada tierra de promisión. Los capitalistas explotan por igual a todos y la parte de los salarios no pagados - la "plusvalía", en términos marxistas - constituye la base más sólida para su rápido crecimiento y expansión.
Cuando la guerra de Secesión libera nominalmente a los negros, el Ku-Klux-Klan - que apalea, lincha y quema a los que pretenden hacer valer sus Ilusorios derechos - basta para que las gentes de color continúen sometidas a condiciones inhumanas de existencia. Algo parecido realizan con los obreros blancos del Norte otras organizaciones tan ilegales y siniestras como el Klan, cuya misión consiste en proteger a los empresarios y organizar el esquirolaje en gran escala. Tan pronto como estalla un conflicto laboral, los patronos disponen con facilidad de numerosos individuos especializados en lograr el fracaso rotundo de cualquier paro. No son auténticos esquiroles - es decir, obreros a quienes la necesidad fuerza a trabajar en las condiciones que sea -, sino indeseables, maleantes, vagos y matones que se hacen pagar a buen precio sus servicios.
Son muchas las organizaciones obreras que en diversos puntos de Norteamérica tienen que disolverse sin haber logrado ninguno de sus objetivos. Como procedimiento de lucha, nueve sastres de Filadelfia crean en 1869 una sociedad artesanal de carácter secreto en un principio denominada Noble Order of the Knights of Labor. "Los Caballeros del Trabajo"adquieren rápida difusión en toda la costa atlántica. Entre 1870 y 1871 aparece la American Federatlon of Labour, que propugna un socialismo pacífico y moderado y en la que se encuentran fundamentalmente los obreros calificados. Para entonces hace ya diez años que lleva funcionando la Liga de las Ocho Horas, que tiene su origen en Boston y se difunde por los estados del Medio Oeste. Tras vencer una serie de dificultades, las distintas tendencias y organizaciones obreras llegan a un acuerdo para declararse en huelga el 1 de mayo de 1886 a fin de conseguir sin mayores demoras el acortamiento real y efectivo de sus horas de trabajo.
CHICAGO
En Chicago, cuyo vertiginoso crecimiento durante el segundo tercio del siglo XIX la convierte en metrópoli del Medio Oeste, los trabajadores tropiezan con obstáculos casi insuperables en sus esfuerzos organizativos. La ciudad es, sobre todo a partir del final de la guerra civil, escenario de las mayores realizaciones industriales y de los más fabulosos negocios. También una de las colectividades humanas más violentas, corrompidas y con menor respeto por los Derechos e incluso la vida física de las personas. Tiene el índice de criminalidad más elevado de la nación y mayor número de tabernas, salones de juego y lupanares que cualquier otra población americana. La policía y la administración de justicia dependen de la administración municipal y ésta a su vez de los hábiles manejos de los mangoneadores electorales. Todo el mundo parece sentir un ansia frenética por enriquecerse, y quienes gobiernan la población la sienten con redoblado vigor y menores escrúpulos que nadie. Esta situación hace posible que en esta época un inmigrante italiano, Big Jim Colosimo, se adueñe prácticamente de la política local y que años más tarde, auxiliado porJohnny Torrio y Al Capone -que le asesinarán para heredar sus negocios-, monte la más gigantesca organización criminal conocida en la historia.
Para muchos millares de hombres y mujeres, el trabajo se inicia a las cuatro de la mañana y termina a las ocho de la noche. Los grandes capitanes de industria, los gobernantes de la ciudad y aun de todo Illinois, la policía a su servicio y la gran prensa -amarilla y sensacionalista como en ningún otro punto de América- están férreamente unidos para aplastar las reivindicaciones proletarias, recurriendo para vencerlas a no importa qué procedimientos. El más corriente y más eficaz es lanzar contra los obreros a las partidas de maleantes, que se hacen pagar sus servicios con la tolerancia y pasividad de las autoridades para sus fechorías. El incipiente gangsterismo se convierte así en el mejor auxiliar de los patronos y en el peor enemigo de los trabajadores .
Pese a todas las agresiones , los obreros, impulsados por la desesperación de sus condiciones de vida y trabajo, se unen para defender sus derechos y surgen diversos sindicatos metalúrgicos, textiles, de la construcción y transportes, que se mantienen en pie pese a sufrir constantes ataques. Si suman muchos millares los trabajadores afiliados, destaca entre ellos un número relativamente pequeño, pero de intensa actividad, que sigue las doctrinas y tácticas de la entonces ya desaparecida I Internacional. Predominan entre ellos los de origen germánico y escandinavo, aunque muchos hayan nacido en los Estados Unidos. Son auténticos líderes obreros, de espíritu bien templado y formación intelectual muy superior a lo que desearían los capitalistas de Illinois. Hablan con bastante elocuencia y escriben con toda claridad y precisión, polemizando con la prensa diaria en los dos semanarios de que disponen:"Arbeiter Zeitung", que dirige Auguste Spies, y "Alarm", a cuya cabeza aparece Albert Parsons.
Todos los obreros sindicados de Chicago se disponen a secundar con todo entusiasmo la huelga general anunciada para el primero de mayo de 1886 en defensa de la jornada de ocho horas. Pero antes de que llegue el día señalado para la huelga, una empresa capitalista inicia la lucha por su cuenta. Son los dueños de la factoría McCormick, que despiden de golpe a 1.200 de sus obreros, porque se niegan a darse de baja en sus organizaciones, sustituyéndoles por varios centenares de individuos, en su mayoría maleantes y pistoleros.
LA HUELGA GENERAL DEL 1 DE MAYO DE 1886
Cincuenta mil obreros abandonan el trabajo el día 1 de mayo de 1886, declarando la huelga general en Chicago. A la sorpresa inicial de la extensión de la huelga, viene a sumarse en horas sucesivas la firmeza y serenidad de los obreros, que no están dispuestos a reanudar sus actividades y se mantienen pacíficos, sin hacer caso de las provocaciones, los insultos y las agresiones.
Sin embargo, la patronal, impresionada y un tanto vacilante el primer día de paro, pasa veinticuatro horas después de una manera resuelta al contraataque. Los esquiroles de la factoría McCormick, amparados y protegidos por la propia policía, atacan y apalean en plena calle a núcleos reducidos de huelguistas que forman piquetes en las cercanías de la fábrica, arrancándoles las pancartas que llevan y propinándoles una descomunal paliza. Es el primer incidente de una lucha que no tardará en tener más amplias, dramáticas y dolorosas manifestaciones.
En efecto, como protesta contra la agresión de que han sido víctima los trabajadores en huelga, los sindicatos organizan el 3 de mayo un mitin en las cercanías de la mencionada fábrica al que concurren varios millares de obreros. Cuando está hablando Auguste Spies se abren las puertas de la factoría y salen unos centenares de esquiroles armados con barras de hierro que avanzan en actitud amenazadora sobre los auténticos trabajadores. En el momento en que estos últimos se aprestan a la defensa aparecen grupos nutridos de la policía local que se interponen en actitud aparentemente pacificadora entre ambos bandos. De pronto, sin razón ni motivo alguno, y sin que nadie acierte más tarde a explicar de una manera lógica lo sucedido, los guardias empiezan a disparar. Lo hacen exclusivamente sobre los asistentes al mitin que, inermes y cogidos por sorpresa, se desbandan huyendo. Al cesar las descargas, en el suelo quedan seis muertos y varias docenas de heridos, obreros en su totalidad.
Para expresar su dolorida protesta por lo sucedido, los sindicatos organizan un nuevo mitin, ahora en la plaza de Haymarket, el día 4 de mayo de 1886. Asisten más de quince mil obreros indignados por lo ocurrido la víspera en las proximidades de la fábrica McCormick. Habla en primer lugar Albert Parsons, director del semanario obrero "Alarm", quien en párrafos vibrantes censura la actuación policíaca del día anterior. Le sigue en el uso de la palabra el sindicalista Fielden. Empieza a lloviznar en este momento y buena parte de los asistentes al acto, encabezados por el anterior orador, se dirigen a un local cerrado próximo para continuar el mitin. Hasta este momento no se ha producido el menor Incidente y Fielden sigue hablando ante unos millares de personas que no hacen el menor caso de la lluvia que amenaza.
Ciento ochenta policías, dependientes del municipio de Chicago, hacen su aparición entonces por una de las bocacalles de la plaza. Armados de fusiles, con las armas en posición de disparo y en correcta formación, avanzan sobre la multitud para dispersarla a cualquier precio. Sorprendente, inesperadamente, una potente bomba estalla en el centro de las filas policíacas, ocasionando terribles estragos. Furiosos al ver caer a varios de sus compañeros, los restantes disparan una y otra vez contra los trabajadores, que escapan a la carrera o caen. Cuando termina la breve y sangrienta refriega, se encuentran en tierra alrededor de sesenta personas entre muertos y heridos.
¿Quién fabrica, coloca, tira o hace estallar la bomba? Para las organizaciones patronales, las autoridades locales y esencialmente la gran prensa sensacionalista de Chicago, los trabajadores en huelga, que pretenden de esta forma vengar los muertos de la víspera. Pero aunque esta acusación se airea incensamente durante los meses posteriores y sirve de base a uno de los procesos más famosos de la vida de la ciudad, no logran probarla en ningún instante los centenares de investigadores, técnicos, detectives más o menos oficiosos, abogados y Jueces, ni encuentran un solo obrero que cediendo a las amenazas o a las promesas eche la culpa a sus hermanos de clase.
Los acusados en un principio niegan siempre, con elocuencia y entereza, su participación activa o pasiva en el hecho. Son hombres que no ocultan su manera de pensar y proclaman orgullosos sus ideas durante el juicio y al pie mismo de la horca, sin intentar en ningún instante obtener la simpatía o el favor de sus adversarios, actitud y conducta que sirve de aval a sus palabras. Argumentan con fuerza que la huelga era pacífica, que sólo podían ganarla sin recurrir a la violencia, suicida cuando los obreros se hallaban totalmente desarmados, y que la bomba tiene que ser - es, sin sombra alguna de dudas - obra de un agente provocador, instrumento pagado de un plan meticulosamente trazado de antemano para justificar una dura represión que aplaste las organizaciones sindicales en la gran ciudad del Medio Oeste.
REPRESIÓN CONTRA LOS OBREROS
La oligarquía de Chicago no desaprovecha la magnífica ocasión que el estallido de la bomba le proporciona para asestar un golpe de muerte al movimiento obrero. La policía detiene a centenares de trabajadores, entre los que se encuentran todos los que han destacado en las luchas sociales de la ciudad, aunque una mayoría no hayan estado el día de los sucesos en la plaza de Haymarket. Cuidadosamente selecciona entre los detenidos a los elementos más combativos y valiosos para encartarles en un proceso en el que se Juzgarán, más que los sucesos recientes, las ideas de quienes encabezan los sindicatos y cuya defensa de los intereses proletarios constituye una grave amenaza para los gigantescos negocios, la corrupción ambiental y el rápido enriquecimiento de determinados individuos. El resultado es un juicio que levanta oleadas de indignación, pero que da los frutos apetecidos por quienes lo organizan y montan.
Tras amañar toda clase de pruebas, la mayoría de las cuales no ofrecen la menor consistencia; presentar una serie de testigos falsos que incurren en constantes contradicciones ai enfrentarse con los acusados; seleccionar con un cuidado exquisito a los componentes del jurado para asegurar un veredicto condenatorio y orquestar una violenta campaña periodística contra los dirigentes obreros, a quienes se presenta como encarnación de todos los males, se inicia el juicio en un ambiente cargado y enrarecido.
Aunque en el curso de los debates queda demostrada la falta de pruebas contra los inculpados por lo ocurrido en la plaza de Haymarket, la sentencia final no ofrece dudas. "Los que se sientan en el banquillo no se hacen ilusiones de ninguna clase y se lo dicen con serenidad y firmeza a quienes se disponen a condenarles. Este proceso -dice Albert R. Parsons- se ha seguido contra nosotros inspirado por los capitalistas, por los que creen que el pueblo no tiene más que un derecho y un deber: la obediencia. Ellos han dirigido el proceso hasta este momento y, como ha dicho muy bien Fielden, se nos acusa ostensiblemente de asesinos, para poder condenarnos como anarquistas. Pero, ¿qué es el socialismo o la anarquía? Brevemente definido, es el derecho de los productores al uso libre e igual de los instrumentos de trabajo y el derecho al producto de su labor. La Historia de la Humanidad es progresiva y al mismo tiempo evolucionista y revolucionaria. La línea divisoria entre evolución y revolución jamás ha podido ser determinada. El nacimiento es una revolución; su proceso de desarrollo, la evolución. Sé muy bien lo que hice o dije y de nada de ello tengo por qué arrepentirme en este momento".
"¿En qué consiste mi crimen? - pregunta George Engel ante los jueces, y se contesta - :En que he trabajado en pro del establecimiento de un sistema social en que sea imposible el hecho de que mientras unos amontonan millones beneficiándose de las máquinas, otros caen en la degradación y en la miseria. Así como el aire y el agua son libres para todos, así la tierra y las Invenciones de los científicos deben ser utilizadas en beneficio de todos. Vuestras leyes están en oposición con las de la Naturaleza y mediante ellas robáis a las masas el derecho a la vida y al bienestar. Yo no combato individualmente a los capitalistas; combato al sistema que da el privilegio. Mi más ardiente deseo es que los trabajadores sepan quiénes son sus enemigos y quiénes sus amigos. Todo lo demás, empezando por lo que aquí ocurre, lo desprecio. Desprecio el poder de un gobierno inicuo con sus espías y sus polizontes. No tengo más que decir".
"Yo creo como Buckle, como Payne, como Jefferson, Spencer y otros grandes pensadores del siglo -sostiene Auguste Spies-, que el estado de castas y clases, donde unas clases viven a expensas del trabajo de otras clases - es decir, lo que vosotros llamáis orden -; yo creo, sí, que esta forma bárbara de organización social con sus robos y crímenes legalizados está próxima a desaparecer y dejará pronto paso a una sociedad libre, a una asociación voluntaria, o hermandad universal si lo preferís. Podéis, pues, sentenciarme a muerte, honorables jueces, pero al menos que se sepa que en Illinois ocho hombres fueron sentenciados a la última pena por creer en un bienestar futuro, por no perder la fe en el triunfo final de la Libertad y la Justicia"
SIETE CONDENAS DE MUERTE
No flaquea en ningún momento el ánimo de los ocho hombres que la oligarquía de Chicago sienta en el banquillo de los acusados. Son George Engel, Samuel Fielden, Adolphe Fischer, Louis Ling, Oscar B. Neebe, Albert R. Parsons, Mlchel Schwab y Auguste Theodore Spies, ocho trabajadores de convicciones firmes, sólida cultura y moral Indesmayable. Todas las argucias y maniobras de sus adversarios no bastan para probar la participación de uno solo de ellos en la preparación o estallido de la plaza de Haymarket. Sin embargo, y como nadie ignora, el episodio sangriento en que se les quiere mezclar, no pasa de ser un pretexto. El crimen imperdonable de los inculpados no estriba en manipular artefactos explosivos, sino algo cien veces más peligroso para quienes les juzgan: orientar a las masas trabajadoras para conseguir mejores condiciones de vida y trabajo; ser militantes destacados del movimiento obrero y haber desencadenado una batalla - que fatalmente acabarán ganando - por la jornada legal máxima de ocho horas de trabajo.
No se produce ninguna sorpresa en el desarrollo del juicio; todo se desarrolla en la forma prevista por quienes lo han preparado. Aquí no se producen las dramáticas alteraciones gratas a los folletinistas policíacos, en cuyas confortadoras tramas triunfa siempre al final la virtud para que lectores o espectadores puedan irse a dormir con la conciencia tranquila. En este juicio famoso y trascendental, cada uno cumple de manera escrupulosa el papel que tiene asignado y el resultado final complace plenamente a sus organizadores. Importa poco que la culpabilidad de los acusados en un crimen no pueda probarse, especilamente cuando reconocen con altanería su intervención en otro mayor, aunque no aparezca penado por las leyes vigentes. Tampoco cubrir los formulismos legales, permitiendo hablar a los procesados, cuando se tiene en las manos todos los resortes legales y se sabe de antemano que jurados y jueces acabarán condenándoles, digan lo que digan. Ni siquiera se teme que sus palabras produzcan demasiado escándalo, puesto que la gran prensa esté en contra suya y sus palabras no serán recogidas ni divulgadas, suprimidos definitivamente los modestos semanarios dirigidos porParsons y Spies.
Con un desprecio absoluto por cuanto se ha probado y dejado de probar durante la vista de la causa, los miembros del jurado van contestando a las preguntas que se les formulan en la forma que tienen prevista desde antes de iniciarse las sesiones. De acuerdo con su veredicto, los jueces dictan la sentencia, esperada también desde el primer instante. Siete de los ocho acusados son condenados a morir en la horca. Únicamente la vida de Oscar B. Neebe es perdonada a cambio de cumplir
Un encierro presidiarlo de muchos años. Cuando el juez le pregunta sí tiene algo que decir,Oscar responde sincero y digno:
"Me apena que no me ahorquéis como a mis compañeros, porque es preferible la muerte rápida en la horca a la muerte lenta en que vivimos los trabajadores. No tengo más que una súplica que haceros: dejadme participar en la suerte de mis compañeros. ¡Ahorcadme con ellos!
No se produce ninguna sorpresa en el desarrollo del juicio; todo se desarrolla en la forma prevista por quienes lo han preparado. Aquí no se producen las dramáticas alteraciones gratas a los folletinistas policíacos, en cuyas confortadoras tramas triunfa siempre al final la virtud para que lectores o espectadores puedan irse a dormir con la conciencia tranquila. En este juicio famoso y trascendental, cada uno cumple de manera escrupulosa el papel que tiene asignado y el resultado final complace plenamente a sus organizadores. Importa poco que la culpabilidad de los acusados en un crimen no pueda probarse, especilamente cuando reconocen con altanería su intervención en otro mayor, aunque no aparezca penado por las leyes vigentes. Tampoco cubrir los formulismos legales, permitiendo hablar a los procesados, cuando se tiene en las manos todos los resortes legales y se sabe de antemano que jurados y jueces acabarán condenándoles, digan lo que digan. Ni siquiera se teme que sus palabras produzcan demasiado escándalo, puesto que la gran prensa esté en contra suya y sus palabras no serán recogidas ni divulgadas, suprimidos definitivamente los modestos semanarios dirigidos porParsons y Spies.
Con un desprecio absoluto por cuanto se ha probado y dejado de probar durante la vista de la causa, los miembros del jurado van contestando a las preguntas que se les formulan en la forma que tienen prevista desde antes de iniciarse las sesiones. De acuerdo con su veredicto, los jueces dictan la sentencia, esperada también desde el primer instante. Siete de los ocho acusados son condenados a morir en la horca. Únicamente la vida de Oscar B. Neebe es perdonada a cambio de cumplir
Un encierro presidiarlo de muchos años. Cuando el juez le pregunta sí tiene algo que decir,Oscar responde sincero y digno:
"Me apena que no me ahorquéis como a mis compañeros, porque es preferible la muerte rápida en la horca a la muerte lenta en que vivimos los trabajadores. No tengo más que una súplica que haceros: dejadme participar en la suerte de mis compañeros. ¡Ahorcadme con ellos!
Altivo y sereno, Auguste Theodore Spies sostiene por su parte:
"Si la muerte es la pena que imponéis a quienes dicen la verdad, estoy dispuesto a pagar con mi vida haberla proclamado. ¡Ahorcadme! La verdad crucificada en Sócrates, en Cristo, en Giordano Bruno, en Juan Huss, en Campanela, vive todavía; estos y otros muchos nos han precedido en el pasado, ¡Nosotros estamos dispuestos a seguirles!"
"Mantengo íntegra mí fe revolucionaria, frente a las ideas represivas de este tribunal que me condena a muerte -sostiene Michel Schwab-, Se acercan los tiempos en que los explotados reclamen sus derechos a los explotadores; en que campesinos y obreros se rebelen contra la burguesía de hoy; contra una sociedad Injusta, donde para vivir la mujer tiene que vender su honor y el hombre su voto."
"Si creéis que matándonos - afirma Fischer - aniquiláis a los anarquistas y a la anarquía, estáis en un error; porque los anarquistas están siempre dispuestos a morir por sus principios, pero éstos son inmortales".
No hay en sus palabras claudicaciones, imploraciones ni súplicas. Se encaran sin debilidades con el destino que les aguarda y proclaman su confianza en el triunfo final de sus ideales. El último en hablar es Parsons. Director del semanario "Alarm" es, quizá, el hombre de mayor entereza y preparación del grupo. Está en libertad cuando se inicia el proceso, por haber burlado con habilidad a cuantos se lanzaron en su persecución. Pero al comenzar la vista de la causa, considera su deber compartir la suerte de sus camaradas y se presenta espontáneamente para ocupar su puesto en el banquillo de los acusados.
Albert R. Parsons es un magnífico orador. Sabe perfectamente que será inútil cuanto diga para modificar su sentencia o convencer de su inocencia a quienes le juzgan y le han condenado de antemano. No lo intenta ni lo pretende, pero sus palabras tienen como único destinatario al proletariado de Chicago. Habla sereno y digno durante ocho horas, haciendo una crítica demoledora del sistema capitalista americano y una encendida defensa de los trabajadores. La jornada de ocho horas por la que luchan y por la que personalmente van a morir quienes comparecen en este proceso como acusados, no es el fin de una larga marcha hacia la libertad, sino un simple paso hacia adelante. La lucha aún será difícil, enconada y dramática. Pero la liberación de los oprimidos justifica de sobra todos los sacrificios.
Por elocuentes que sean los discursos, no bastan - y los interesados lo saben - para hacer variar las intenciones de sus adversarios. La sentencia queda en pie, con toda su carga de injusticias.
EL SILENCIO Y LAS VOCES
La oligarquía de Chicago puede darse por satisfecha al ver condenados a morir en la horca a los más destacados militantes obreros. Hay, no obstante, quien se da cuenta sin tardanza de que la actitud y la muerte de los condenados puede ser una bandera de propaganda en manos de las organizaciones obreras. Más beneficioso incluso que su desaparición física sería el hundimiento moral, el desprestigio y deshonor de todos ellos. Sobre los siete hombres que tienen ante sí la más sombría de las perspectivas, llueven peticiones, consejos y presiones de todas clases. Muchos esperan que con tal de librarse de la horca que les esperan, algunos no vacilen en abjurar y renegar de sus ideas, imploren humildemente el perdón del gobernador de Illinois y vayan a pudrirse y morir en vergonzoso silencio en cualquier lejana penitenciaría. La misma prensa, que les insulta a diario, que ha colaborado eficazmente en su condena, se lo indica ahora. Incluso oficiosamente se les comunica la plena seguridad de que el perdón les será otoga-do en cuanto lo soliciten. Dándose perfecta cuenta de la intención de sus enemigos de clase, los interesados rechazan enérgicamente tales sugerencias.
"Solicitar el perdón, pedir que se nos rebaje la pena - responde Parsons, expresando su propio pensamiento y el de sus compañeros - sería reconocer que somos culpables, que la burguesía tiene razón al condenarnos, cosa que ni es cierta ni estamos dispuestos a admitir. Somos inocentes. Nuestro único delito consiste en ser socialistas. Si se nos condena por ello ¡que nos ahorquen!"
Ni uno solo de los siete solícita clemencia. Más aún, cuando se enteran de que millares de trabajadores, no sólo de Chicago e Illinois, sino de todos los estados de la costa atlántica, han pedido su perdón, escriben al gobernador rechazando de antemano toda medida de clemencia. No obstante, el propio gobernador, un tanto avergonzado por la farsa del proceso y de sus posibles consecuencias, salta por encima del parecer de sus asesores, indultando a dos de los condenados. Contra su voluntad y deseos, Fielden y Schwab se ven privados de compartir la suerte de sus compañeros, rebajada su pena a la de trabajos forzados a perpetuidad. (Pocos años más tarde, Fielden y Schwab, en unión de Neebe y Schanbenel - este último condenado en rebeldía -, son indultados por completo, reconociéndose oficialmente la monstruosidad jurídica del proceso de Chicago. Pero esta reparación tardía no puede devolver la vida a los muertos ni el ímpetu reivindicativo que merced a ellos habían logrado los trabajadores de una ciudad que será presa fácil para Colosimo, Torrio, Acardo y Capone, que llega a erigirse en campeón del anticomunismo en los días de su máximo y sangriento esplendor.)
El 11 de noviembre de 1886 ahorcan a cuatro de los condenados, ya que Louis Ling se suicida la víspera de la ejecución con una cápsula de mercurio. Los cuatro condenados pasan juntos la noche del 10 al 11, conversando serenamente y escribiendo algunas cartas de despedida. Ninguno da muestras de inquietud o temor al tener que enfrentarse con la muerte. Conducidos al patíbulo, Spies grita, cuando ya tiene la cuerda en torno al cuello:
"Tiempo vendrá en que nuestro silencio será más fuerte que las voces que ahora tratáis de sofocar con la muerte".
JORNADA DE PROTESTA Y REIVINDICACIÓN
JORNADA DE PROTESTA Y REIVINDICACIÓN
Contra lo que esperan y desean los enemigos del movimiento obrero, las ejecuciones de Chicago dan un nuevo y formidable impulso a la lucha obrera por la jornada legal de ocho horas. La fecha del primero de mayo tiene en adelante un claro significado protestatario y reivindicativo. Sirve para que los trabajadores organizados recuenten sus efectivos, evoquen a los compañeros caídos a lo largo de la ruta y centupliquen sus esfuerzos por conseguir una plena satisfacción a sus justas demandas.
Tres años después de la tragedia, en el Congreso constitutivo de la II Internacional, se aprueba por aclamación una propuesta que dice textualmente:
"Se organizará una gran manifestación internacional en fecha fija, de manera que en todos los países y en todas las ciudades a la vez, el mismo día, los trabaja dores exijan a los poderes públicos la reducción legal de la jornada de trabajo a ocho horas". Para esa manifestación se elige la fecha del Primero de Mayo en una enmienda que dice: "Dado que tal manifestación ha sido decidida ya para el 1 de mayo de 1890 por la American Federation of Labour, en su congreso de diciembre de 1888 en Salnt-Louis, se adopta esa fecha para la manifestación Internacional".
Durante seis lustros, la jornada del Primero de Mayo tiene un significado de aspiración y lucha. En 1919 sufre una radical transformación al convertirse de día de combate en Fiesta del Trabajo. La alteración se debe no sólo a que la jornada de ocho horas ha sido ya conseguida en casi todos los países avanzados - en España es legal en Barcelona desde 1916 y en todo el país para la industria del vidrio desde 1917-, sino también a que una Conferencia Internacional reunida en Washington declara que en adelante no pasará de ocho horas la duración máxima de la jornada laboral.
Durante seis lustros, la jornada del Primero de Mayo tiene un significado de aspiración y lucha. En 1919 sufre una radical transformación al convertirse de día de combate en Fiesta del Trabajo. La alteración se debe no sólo a que la jornada de ocho horas ha sido ya conseguida en casi todos los países avanzados - en España es legal en Barcelona desde 1916 y en todo el país para la industria del vidrio desde 1917-, sino también a que una Conferencia Internacional reunida en Washington declara que en adelante no pasará de ocho horas la duración máxima de la jornada laboral.
Es un paso firme hacia adelante del proletariado organizado, pero ya no constituye la meta final del largo camino emprendido cien años antes. La penosa marcha coronada por el éxito ha costado la vida a millares de trabajadores de todos los países y latitudes caídos en el fragor de la lucha. Entre ellos, en prlmerísimo término, los sindicalistas ejecutados en Chicago el 11 de noviembre de 1886, cuyo sacrificio se sigue conmemorando con la fiesta delPrimero de Mayo.
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1º de Mayo.
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